
Y hoy no estás para ver todo este mundo caótico en el que ahora vivo, el que alguna vez profetizaste, ¿Te acuerdas? Siempre me regañabas cuando tiraba las envolturas de mis dulces y mis latas vacías de ese refresco al que me hice adicto. También me regañabas cada vez que pasaba cerca de una planta y le quitaba una hoja, nunca te dije pero me gustaba sentir la frescura de la planta tocando mi piel, hoy sólo es un recuerdo, cómo tú, que decidiste irte antes que soportar un cielo gris sin matices azules, ahora es un susurro del ayer, ya hay un nuevo color, gris smog.
Cuando salí en la mañana para ir a la escuela tuve unas ganas enormes de respirar sin estas máscaras que además de ser incomodas no permiten sonreírle a las personas, tengo que adivinar las expresiones por la forma en que se dibujan sus cejas, es que ya nadie sonríe como lo hacían antes, yo trato de cambiar eso porque tú me enseñaste a sonreír aun cuando no haya luz en el cielo. Tomé el túnel más largo, ese que pasa por el parque que tiene un jardín que hasta hace apenas un par de años tenía algunas flores de verdad, hoy sólo tiene flores sintéticas, esas ansias de sentir algo fresco entre mis manos se apoderaron de mí, me tuve que conformar con el recuerdo.
Sabes, hoy se cumplen siete años desde que te fuiste, pero sigues tan presente como esos días en que intentabas hacer conciencia a la gente de cuidar todo lo que ahora no hay, alguna vez pensé que eras una loca idealista pero tenías mucha razón, ahora ya no podemos respirar aire fresco sin tener que pagar por él o tomar agua en gran medida porque la racionan y es muy cara como para tener muchos litros en la casa, en ese entonces aun podíamos quizás no detener todo pero por lo menos retrasarlo, hoy sólo pienso en mis hermanos menores que crecen entre todo este caos y me duele no haber tenido el valor para defender todo eso que tú defendías, me duele cuando miran las fotografías y me preguntan por las plantas, por los animales, por el cielo azul que nos cobijaba bajo su extenso cuerpo en esos días en que todo esto era algo muy lejano.
Quizás veas por allá a mi mejor amigo, hace siete meses que partió porque ya se había hartado de este lugar, es que la vida aquí asquea, no puedes respirar aire fresco a menos que compres tu tanque de oxigeno, no puedes sentir los rayos de sol porque en poco tiempo contraes cáncer en la piel, no puedes comer verduras o frutas naturales porque todo es creado a base de una especie de goma que le da el sabor pero no la textura de la real, no puedes caminar sin aludir al recuerdo de todas esas cosas que pintaban el mundo de vida, nací en el 2010 y vi toda la debacle del mundo a través de mis pupilas que ahora lloran. Sólo me mantengo aquí por mi familia.
Nada de lo que pintaban las caricaturas o películas futuristas de los años noventas se parece a este mundo, no hay robots atendiéndonos, no hay autos voladores ni hoteles en la luna, toda esa utopía que nos llenó de ilusiones ha desaparecido, fue un mal chiste, mis abuelos decían que éramos suertudos porque creceríamos en un mundo de paz, tranquilidad, armonía y seguridad, mis abuelos se han de estar revolcándose en sus tumbas cada vez que los insulto por creer en un mundo de fantasía, digo en el caso de que sigan en sus tumbas y no los hayan utilizado como fertilizante de alguna planta para adornar la ventana de algún millonario excéntrico que pudo comprarse una flor o un bonsái en el mercado negro.
Ahora la tristeza se apoderado nuevamente de mí, las lágrimas comienzan a caer, al menos las personas no me verán llorar porque la máscara respiradora me cubre toda la cara, creo que hoy no iré a la escuela, no quiero salir, en cada esquina estás mirándome con ojos inquisidores por ser parte de todos los que destruyeron poco a poco el planeta, por este asesinato progresivo en el que muchos somos culpables pero nos hacemos los mártires, ya son las siete de la mañana, se me hizo tarde y es pretexto para no estudiar hoy.
Comencé a caminar entre túneles y túneles, el instinto me llevó hacía el jardín de niños, que se sitúa en un terreno de extensa tierra blanca, las paredes lucen muy sucias por el polvo de afuera, me acercó a la malla de acero oxidada mientras observo a una maestra en el patio con siete niños en fila, en sus manos sostienen flores elaboradas con papel y plástico (materiales abundantes hoy en día) el tallo de las flores es de metal, uno por uno comienzan a desfilar hacía el patio, cuando llegan a cierto punto clavan la flor en la tierra blanca, así hasta que los siete han pasado, luego se sientan a contemplar el pequeño jardín artificial que han creado, la maestra comienza con su clase de “Naturaleza Muerta” De nuevo las lágrimas prorrumpen por mis ojos, me siento culpable de que esos niños no puedan apreciar la naturaleza que yo destruí en mi niñez.
Te encargo mucho que me saludes a Abadon, así se llamaba mi mejor amigo, bueno se llamaba aquí, ahí se llama como siempre, salúdamelo, hace siete meses que se fue y parece que fue ayer cuando entre lagrimas me dijo que ya no quería seguir aquí, que ya no aguantaba vivir con tantas restricciones y privaciones, que era inconcebible vivir así, salió corriendo con un martillo e hizo un agujero en la pared de plástico del túnel, corrió a la intemperie se quitó la máscara, suspiró y en segundos estaba convulsionándose en el suelo como pez fuera del agua, cuando corrí a socorrerlo ya era muy tarde.
Hoy te cuento todo esto porque vine a visitarlo y traje dos flores artificiales, una rosa negra para él y una roja para ti, ambos se fueron dejándome aquí, no quiero pensar que fueron cobardes por huir de este lugar, creo que el cobarde sigo siendo yo, por no querer aceptar la realidad y creer que aun hay esperanza, siempre me advertiste de esto, siempre dije que mañana cambiaría e intentaría hacer algo por el mundo, el mañana ya nos alcanzó, siempre dejé todo para mañana, y hoy que lloró contándote todo esto acostado en tu tumba sólo puedo decirte ya no puedo postergarlo más, que ya no puedo dejar nada para mañana, el caos del que se hablaba ayer ya es hoy y ya no puedo ni esperanzarme en el mañana porque…Ya es mañana.