Maga

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,


"Oh Maga, en cada mujer parecida a vos se agolpaba como un silencio ensordecedor, una pausa filosa y cristalina que acababa por derrumbarse tristemente, como un paraguas mojado que se cierra. Justamente un paraguas, Maga, te acordarías quizá de aquel paraguas viejo que sacrificamos en un barranco del Parc Montsouris, un atardecer helado de marzo. Lo tiramos porque lo habías encontrado en la Place de la Concorde, ya un poco roto, y lo usaste muchísimo, sobre todo para meterlo en las costillas de la gente en el metro y en los autobuses, siempre torpe y distraída y pensando en pájaros pinto o en un dibujito que hacían dos moscas en el techo del coche, y aquella tarde cayó un chaparrón y vos quisiste abrir orgullosa tu paraguas cuando entrábamos en el parque, y en tu mano se armó una catástrofe de relámpagos y nubes negras, jirones de tela destrozada cayendo entre destellos de varillas desencajadas, y nos reíamos como locos mientras nos empapábamos, pensando que un paraguas encontrado en una plaza debía morir dignamente en un parque, no podía entrar en el ciclo innoble del tacho de basura o del cordón de la vereda; entonces yo lo arrollé lo mejor posible, lo llevamos hasta lo alto del parque, cerca del puentecito sobre el ferrocarril, y desde allá lo tiré con todas mis fuerzas al fondo de la barranca de césped mojado mientras vos proferías un grito donde vagamente creí reconocer una imprecación de walkiria. Y en el fondo del barranco se hundió como un barco que sucumbe al agua verde, al agua verde y procelosa, a la mer qui est plus félonesse en été qu'en hiver, a la ola pérfida, Maga, según enumeraciones que detallamos largo rato, enamorados de Joinville y del parque, abrazados y semejantes a árboles mojados o a actores de cine de alguna pésima película húngara. Y quedó entre el pasto, mínimo y negro, como un insecto pisoteado. Y no se movió, ninguno de sus resortes se estiraba como antes. Terminado. Se acabó. Oh Maga, y no estábamos contentos"
Julio Cortázar. Rayuela. Capítulo I

Memoria

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,


"La memoria cree antes que el conocimiento recuerde. Cree mucho más tiempo que recuerda, mucho más tiempo del que tarda el conocimiento en preguntarse"

William Faulkner, Luz de agosto, cap. 6.

Extraño cada momento (contigo)

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , , ,




De: Antonio Dzib
Para: a quién corresponda

Hoy caminando por el malecón, iba pensando en ti, ¿sabes? Cada paso que daba me hacía recordar muchos momentos, momentos que pasé contigo. Estar a tu lado ha sido lo más maravilloso que me ha pasado, pero ¿Para que entrar en detalles? creo que eso ya lo sabes.

Mientras caminaba reía, la gente me miraba y no comprendía porque me reía solo, unos murmuraban “está loco”, pero eso no me importaba, sólo me concentraba en ti, en tu sonrisa, en tu mirada, juraría que por un momento te sentí a mi lado, ¿Recuerdas cuando platicábamos? Pasaban las horas y no nos dábamos cuenta, todo era felicidad, tú me confiabas tus problemas y yo los míos, los dos reíamos juntos, los dos nos consolábamos el uno al otro, pero todo se arruinó cuando tomé la decisión de decirte "te amo", bien dicen que "declarar un amor es empezar a perderlo"

Lo único que sé es que sí Dios me permitiera nacer de nuevo, haría todo lo posible por volver a pasar esos momentos maravillosos contigo, no imaginas cuanto lo extraño, no tienes idea de como lo necesito. ¿Sabes?, aún recuerdo la primera vez que te conocí en persona, recuerdo que emprendí el camino para verte en el lugar donde habíamos acordado, mi respiración era intensa, me sentía súper nervioso (usualmente no me pasa eso pero contigo me sucedió) ¿Por qué? ha de ser porque me había enamorado de ti antes de conocerte, amaba tu forma de ser, amaba lo que sentía cuando platicaba contigo "de hecho aún amo esos momentos, aunque ya no es lo mismo", al fin llego la hora esperada, me acuerdo que cuando logré distinguirte, intenté dirigirme a ti y al momento de hacerlo mi corazón latía con fuerza, como si fuera a estallar, sentía que quería salir de mi cuerpo y abrazarte, me sentí torpe a tu lado, no sabía que decir (y eso que había hecho un monólogo de ensayo antes en mi casa) pero en ese momento quedé idiotizado, ese día me di cuenta que me había enamorado aún más de ti, ¡todo fue tan rápido! todo fue tan intenso, creo que eso nunca podré olvidarlo. ¿Sabes? reconozco que aún te sigo amando, no tienes idea de cuánto te extraño.

Teniéndote tan cerca, estás tan lejos de mí.


¿Te gustó?

Ya es Mañana

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,

Y hoy no estás para ver todo este mundo caótico en el que ahora vivo, el que alguna vez profetizaste, ¿Te acuerdas? Siempre me regañabas cuando tiraba las envolturas de mis dulces y mis latas vacías de ese refresco al que me hice adicto. También me regañabas cada vez que pasaba cerca de una planta y le quitaba una hoja, nunca te dije pero me gustaba sentir la frescura de la planta tocando mi piel, hoy sólo es un recuerdo, cómo tú, que decidiste irte antes que soportar un cielo gris sin matices azules, ahora es un susurro del ayer, ya hay un nuevo color, gris smog.

Cuando salí en la mañana para ir a la escuela tuve unas ganas enormes de respirar sin estas máscaras que además de ser incomodas no permiten sonreírle a las personas, tengo que adivinar las expresiones por la forma en que se dibujan sus cejas, es que ya nadie sonríe como lo hacían antes, yo trato de cambiar eso porque tú me enseñaste a sonreír aun cuando no haya luz en el cielo. Tomé el túnel más largo, ese que pasa por el parque que tiene un jardín que hasta hace apenas un par de años tenía algunas flores de verdad, hoy sólo tiene flores sintéticas, esas ansias de sentir algo fresco entre mis manos se apoderaron de mí, me tuve que conformar con el recuerdo.

Sabes, hoy se cumplen siete años desde que te fuiste, pero sigues tan presente como esos días en que intentabas hacer conciencia a la gente de cuidar todo lo que ahora no hay, alguna vez pensé que eras una loca idealista pero tenías mucha razón, ahora ya no podemos respirar aire fresco sin tener que pagar por él o tomar agua en gran medida porque la racionan y es muy cara como para tener muchos litros en la casa, en ese entonces aun podíamos quizás no detener todo pero por lo menos retrasarlo, hoy sólo pienso en mis hermanos menores que crecen entre todo este caos y me duele no haber tenido el valor para defender todo eso que tú defendías, me duele cuando miran las fotografías y me preguntan por las plantas, por los animales, por el cielo azul que nos cobijaba bajo su extenso cuerpo en esos días en que todo esto era algo muy lejano.

Quizás veas por allá a mi mejor amigo, hace siete meses que partió porque ya se había hartado de este lugar, es que la vida aquí asquea, no puedes respirar aire fresco a menos que compres tu tanque de oxigeno, no puedes sentir los rayos de sol porque en poco tiempo contraes cáncer en la piel, no puedes comer verduras o frutas naturales porque todo es creado a base de una especie de goma que le da el sabor pero no la textura de la real, no puedes caminar sin aludir al recuerdo de todas esas cosas que pintaban el mundo de vida, nací en el 2010 y vi toda la debacle del mundo a través de mis pupilas que ahora lloran. Sólo me mantengo aquí por mi familia.

Nada de lo que pintaban las caricaturas o películas futuristas de los años noventas se parece a este mundo, no hay robots atendiéndonos, no hay autos voladores ni hoteles en la luna, toda esa utopía que nos llenó de ilusiones ha desaparecido, fue un mal chiste, mis abuelos decían que éramos suertudos porque creceríamos en un mundo de paz, tranquilidad, armonía y seguridad, mis abuelos se han de estar revolcándose en sus tumbas cada vez que los insulto por creer en un mundo de fantasía, digo en el caso de que sigan en sus tumbas y no los hayan utilizado como fertilizante de alguna planta para adornar la ventana de algún millonario excéntrico que pudo comprarse una flor o un bonsái en el mercado negro.

Ahora la tristeza se apoderado nuevamente de mí, las lágrimas comienzan a caer, al menos las personas no me verán llorar porque la máscara respiradora me cubre toda la cara, creo que hoy no iré a la escuela, no quiero salir, en cada esquina estás mirándome con ojos inquisidores por ser parte de todos los que destruyeron poco a poco el planeta, por este asesinato progresivo en el que muchos somos culpables pero nos hacemos los mártires, ya son las siete de la mañana, se me hizo tarde y es pretexto para no estudiar hoy.

Comencé a caminar entre túneles y túneles, el instinto me llevó hacía el jardín de niños, que se sitúa en un terreno de extensa tierra blanca, las paredes lucen muy sucias por el polvo de afuera, me acercó a la malla de acero oxidada mientras observo a una maestra en el patio con siete niños en fila, en sus manos sostienen flores elaboradas con papel y plástico (materiales abundantes hoy en día) el tallo de las flores es de metal, uno por uno comienzan a desfilar hacía el patio, cuando llegan a cierto punto clavan la flor en la tierra blanca, así hasta que los siete han pasado, luego se sientan a contemplar el pequeño jardín artificial que han creado, la maestra comienza con su clase de “Naturaleza Muerta” De nuevo las lágrimas prorrumpen por mis ojos, me siento culpable de que esos niños no puedan apreciar la naturaleza que yo destruí en mi niñez.

Te encargo mucho que me saludes a Abadon, así se llamaba mi mejor amigo, bueno se llamaba aquí, ahí se llama como siempre, salúdamelo, hace siete meses que se fue y parece que fue ayer cuando entre lagrimas me dijo que ya no quería seguir aquí, que ya no aguantaba vivir con tantas restricciones y privaciones, que era inconcebible vivir así, salió corriendo con un martillo e hizo un agujero en la pared de plástico del túnel, corrió a la intemperie se quitó la máscara, suspiró y en segundos estaba convulsionándose en el suelo como pez fuera del agua, cuando corrí a socorrerlo ya era muy tarde.

Hoy te cuento todo esto porque vine a visitarlo y traje dos flores artificiales, una rosa negra para él y una roja para ti, ambos se fueron dejándome aquí, no quiero pensar que fueron cobardes por huir de este lugar, creo que el cobarde sigo siendo yo, por no querer aceptar la realidad y creer que aun hay esperanza, siempre me advertiste de esto, siempre dije que mañana cambiaría e intentaría hacer algo por el mundo, el mañana ya nos alcanzó, siempre dejé todo para mañana, y hoy que lloró contándote todo esto acostado en tu tumba sólo puedo decirte ya no puedo postergarlo más, que ya no puedo dejar nada para mañana, el caos del que se hablaba ayer ya es hoy y ya no puedo ni esperanzarme en el mañana porque…Ya es mañana.

Ya es Mañana (FOTO)

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , , ,

¿Te gustó la foto?
Inscríbete y Vota por ella en http://www.movimiento2033.com/

Título: Ya es mañana
Autor: HocNoc (Sacnicté Novelo B)

Raindrops

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos

Like a million raindrops, falling from a blue sky
Kissing your cares goodbye.



Sacnicté Novelo B.

Momentos suspendidos en el Tiempo III

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , ,










Momentos suspendidos en el Tiempo II

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , ,








Morir a mí

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,

Stand By Me

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , ,