Encuéntrame

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,


Tú sabes donde transito ahora, por donde anda mi caminar y que es tan fácil adivinar en que segundo te llamaré tan sólo para escuchar tu voz, en ese esperar del tercera llamada para que por fin te decidas a contestar. Encuéntrame en el tiempo que Tú sabes, no antes ni después, en el tiempo justo. Encuéntrame en este lugar, porque hay demasiado frio y necesito de tus brazos para darme calor.

Un día estuve a tantos kilómetros de ti, hoy estamos a unos menos que ayer pero aun así necesito que me encuentres porque aquí todo es distinto aunque quisiera (lo intentaría) deambular por las calles de ésta extraña ciudad para mí y demasiada conocida para ti, no podría siquiera recorrer unas cuantas esquinas sin quedar perdido entre todos estos cruces que no dicen a donde van ni de donde vienen. Encuéntrame porque no quiero volver por donde vine sino ir más allá de donde estás. Encuéntrame entre tantos extraviados que esperan su tiempo justo, pero que les llegará.

Tomé el primer transporte hacía acá luego de pernoctar en diferentes lugares antes de decidirme por este lugar, tu lugar. Lugar que recorres a diario pero que a veces te parece tan extraño, caminas por estas calles sonriéndole a medio mundo con tu enorme optimismo regalando buena vibra a toda esa gente. Lugar donde te enamoraste tantas veces y donde también decidiste no creer nunca más en esa utopía (según tú) llamada amor, esta ciudad ha sido testigo de tus lágrimas que corren por cada rincón y esquina donde alguna vez te juraron amor con la más dulce mentira. Encuéntrame porque estoy perdido y quiero estar donde tengo identidad, contigo. Encuéntrame que quiero sentirme en casa, en tu regazo.

Anunciaba mi llegada noche tras noche con palabras a modo de clamor para ver si inclinabas tu oído, pero no había respuesta así que decidí arriesgarme hasta llegar a este punto donde sé que te veré y escucharé más de cerca como en aquellos buenos viejos tiempos cuando nos conocimos, tú sonreías a medio mundo, yo fruncía porque creía que no podría haber alguien tan alegre como tú, como siempre me equivoque, quizás por eso me enamoré de ti, mejor aun eso me enamoró de ti. Encuéntrame porque ya me cansé de buscarte sin hallarte, encuéntrame que te necesito.

Y ahora estoy aquí esperándote impacientemente porque me mata la ansiedad de encontrarnos de nuevo, debo confesar que no recuerdo bien tu rostro pero estoy seguro que tu reconocerás el mío sin titubear, te acercarás, me darás un abrazo muy efusivo y me dirás “Bienvenido” Luego me mostrarás el lugar esquina por esquina, calle por calle, tomándome de la mano para que no vuelva a perderme. Sólo espero que me encuentres…

Encuéntrame en la calle 7 que es donde te espero y es donde me perdí.

Acuérdate de mí

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos ,
















Acuérdate de mí cuando la aurora
abra el Sol el mágico palacio,
cuando la meditabunda, soñadora,
cruce la noche el silencioso espacio,
cuando al placer tu corazón palpite,
cuando la tarde a delirar te invite,
oye una voz que se dirige a ti
diciéndote a través del Océano:

¡Acuérdate de mí!

Acuérdate de mí cuando el destino
te haya para siempre para mi eclipsado,
cuando ya sienta el pobre peregrino
marchito el corazón desesperado,
piensa en mi amor, en nuestro adiós supremo,
que yo sé amar y serte fiel no temo,
y el pecho que una vez latió por ti
mientras palpite clamará doliente:

¡Acuérdate de mí!

Acuérdate de mí cuando ya inerte
mi destrozado corazón sucumba,
cuando la flor piadosa de la muerte
sonría sobre el mármol de mi tumba,
¡ay! ¡Ya no te veré! Pero mi alma
de la alta noche en la solemne calma
como una hermana fiel volverá a ti
y oirás que te murmura dulcemente:

¡Acuérdate de mí!

Alfred de Musset (1810 - 1857)

Rez Bomb, Después de las ballenas

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos , ,

La semana pasada (9-15 de Noviembre) tuve la oportunidad de asistir a unas cuantas sesiones del Tercer Festival internacional de cine de Cancún Riviera Maya 2009, en muchas cosas buenas y otras no tan agradables como la premier de “Mujeres Asesinas” con el pelón Pedro Torres (un tipo que me cae mal) y Carmen Salinas (otra que detesto) nos impartieron unos talleres que luego se torno a conferencia de Creación Cinematográfica, conferencia en su totalidad hablada en Inglés porque los organizadores tenían la idea de que todos hablaban y comprendían el Inglés, caso contrario el mío que mi inglés es malo y no dejaron traductor, en esas sesiones tuve el privilegio de conocer a un director sueco que presentó una película magnifica (de tantas) que se presentaron en el marco del festival, como era de esperarse, en la sala de proyección del cine sólo habíamos unas cuantas personas (6) incluyendo al director, mientras los organizadores salían a los pasillos de la plaza a buscar más espectadores tuve también la dicha de conocer a un productor Argentino de un cortometraje poético y metafórico sobe las ballenas, “Después de las ballenas” a continuación el tráiler de la película “Rez Bomb” de Steve Lewis Simpson, donde cuenta la una historia de trampas, traiciones, amor y venganza.



Tres de Tantas

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos

Tres de muchas buenas películas que he visto.
}



Lo que hago estos días

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos

Leyendo:





Releyendo:



Escribiendo:



Escuchando:







Escuchando de nuevo:




Viendo:



Un rayo de Sol...

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos



Un rayo de sol... pero para que los consuma
¿A poco no da ganas de bailar?


Muérete de envidia Michael Jackson (revive y vuélvete a morir, perdón)
Expertos en montar coreografías, apantalle a sus amigos, sea el alma de la fiesta así como éstos dos finísimos caballeros, no lo piense y contáctelos.


Yo por lo pronto ya tengo el DVD donde a diario ensayo para la próxima Fiesta

EXPERIENCIA LIBITUM. Detrás de… ¿cámaras? Parte I

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos


Por Sacnicté Novelo B.

Nunca entenderás el significado de Austero y profesionalismo, hasta que te topas con eufemismo, hasta que una luz proyectada de un móvil alemán compacto te da la directriz.
Nunca entenderás el significado de llorar con la ausencia de dolor hasta que el dulce te empapa los ojos.

Describir y sintetizar experiencias es desempolvar la memoria, es recurrir al archivero, desdoblar las risas y revivir la frustración de no dormir esperando que amanezca y que la desvelada, valga para nada.

El primer tope hasta ese momento fue la historia, escribir, elaborar, proyectar algo y darle nombre, es como gestar a alguien, la historia nació prematura, casi muere antes de dar su segundo suspiro, pero no podía morir sin un nombre para recordarlo; divagamos en supermercados, husmeamos en títulos de películas y cuando al fin teníamos un nombre, el universo se confabulaba en nuestra contra para echarnos en cara que el nombre pensado sólo era un “Juan” ó “José”.

Si ya de por si es una hazaña intentar algo, creo que es más loable hacer algo de lo cual no tienes la mínima idea.

¿Qué estaban haciendo un intento de escritor y una mercadóloga inconforme una tarde en un escritorio con una laptop? Tal vez tratando de concebir una niña que por azares del destino luego fue niño, azares del destino llámese “Niño-bomba”. Fue difícil escoger entre tantos actores que nos gustaría fueran el alma del corto y terminar rechazándolos por falta de presupuesto; después de unos minutos terminamos con nuestro casting “mental” y nos preguntamos, quién sería. Obvio tendría que ser alguien muy cercano a nosotros, alguien a quien pudiéramos pagarle con un frappe tal vez o con cien pesos de crédito para su celular, diferíamos entre la oferta ya que nuestro presupuesto se excedía de ella, era más accesible el frappe; y la luz vino por primera vez a nosotros, se proyectó a la única persona capaz de soportar estoicamente nuestras burlas y sin percibir un gran salario, la cual desechó la oferta del frappe y se inclinó por la ficha de celular, al fin luego de tanto persuadirla la engañamos con una promesa de Abonarle una ficha de celular para que pudiera comunicarse en ese entonces con el Célebre “Niño bomba”, causante de la su debacle como actriz.

El tiempo corría, teníamos a la actriz, la historia y ahora faltaba el equipo de producción, entre tanto buscar de aquí y allá nos topamos con un equipo de producción dispuestos a cumplir cada una de nuestras exigencias, un gran equipo calificado y sólo integrado de tres personas (de lo poco se hace mucho), que con tecnología de punta acudieron a nuestro rescate, con un gran profesionalismo y actitud nos tendieron la mano. Sí, así es, Toño con su destreza en el manejo de la luz a gran distancia, Ariel que además de equipo de producción resultó ser el violador más precoz y Luis que juntamente con Ariel dieron origen al “rapidin” como tal, quien encontró la fama cuando nuestra actriz abandonó el cortometraje.

Teníamos tantas opciones de cámaras de video por escoger pero nos tuvimos que conformar con la que conseguimos nos prestaran, una Sony 8mm tirando a VHS. Ya teníamos la historia en la mente, literalmente solo en la mente por que no teníamos ni un post it que nos guiara a las escenas, se podría decir que todo fue instinto (con esa palabra disfrazamos nuestra falta de profesionalismo y nuestra vaga experiencia). Pensamos, cual sería la primera escena que haríamos y todo nos llevó a un lugar desértico, sin luz y lo suficientemente cerca de mi casa, el lugar ya estaba, nos faltaba los elementos para darle vida a la escena, lo primero que teníamos que conseguir era luz para que podamos ver en donde estábamos, ahí es donde empiezas a notar la importancia y austeridad del auto compacto que mencionamos al principio y es también ahí cuando nuestro profesional Toño empieza a ser uso de sus bastos conocimientos en el área para hacer que un Volcho año 1996 con un alcance de casi 4 metros diera la luz suficiente para hacer notar a la actriz, fue casi una osadía lograrlo con una luz de apenas 2 metros de diámetro por 4 de largo, al parecer se lograba ver, o por lo menos en la cámara se veía fabulosamente; seguimos con la labor de adecuar el lugar de rodaje cuando notamos que hacía falta algo, nada mas y nada menos que la droga, no la que consumíamos si no la que necesitaríamos para la escena, la que consumíamos se acabó mucho antes de empezar a grabar, como había mucho polvo en el lugar acordamos que sea cocaína, no funcionó y nos fuimos por el talco pero no se iba a ver en la escena así que tuvimos que comprar una jeringa y ahora pasaría de coca a heroína y como nuestros bastos estudios en drogas nos decían que la heroína parecía semen pues a buscar un shampoo que lo pareciera (esa técnica se la revelamos anteriormente al director de “ y tu mamá también”, muérete de envidia Cuarón) y a llenar jeringas se ha dicho.

Al parecer ya todo estaba listo y llegó el momento del 3, 2,1 ¡ACCION! Todo iba en marcha, tal cual se había planeado hasta que llegó la escena de la violación en la cual Ariel y Luis dieron origen al “rapidin”, en toda la historia del cine han sido los actores más precoces que se han conocido, se repitió esa escena incansablemente hasta que por trucos traídos desde Alemania logramos hacer que se vea una violación lo mas decente posible (aunque no exista una violación decente), cabe señalar que durante el proceso de grabación el “Niño-Bomba” hablaba una y otra y otra vez, por ese tipo de interrupciones es cuando notas como una escena de 5 minutos se puede convertir en una de 3.
Primer día, primera escena lista, ahora pasábamos a la parte en la que la célebre actriz se inmiscuía en una fiesta y probó por primera vez las drogas, fue curioso y a la vez algo irónico el hecho de que esa supuesta fiesta la cual no teníamos idea como hacerla y donde conseguir extras, montar todo una fiesta iba ser una tare muy grande que consistía en invertir dinero que no teníamos, ese día por azares del destino había un evento en una iglesia llamada Manantial de vida y solo nos quedó grabar y hacerla parecer una fiesta “normal”.

Empezó el rodaje, y ahora nuestro brillante técnico de luces se atrevería a dar a conocer sus dotes artísticos e iba a pasar a ser el causante de la decadencia y sumergimiento de nuestra actriz en el mundo de las drogas, lo único era hacer que recordara y que dijera bien el diálogo, casi nada, era como hacer que Sammy hiciera una entrevista coherente (si se lo han de estar imaginando) ya un día mas acababa de concluir y solo faltaba la escena del suicidio que sería la mañana siguiente en la antigua arrocera.

51:10

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos


Este desierto ya se ha prolongado demasiado

Traveler

Author: Daniel Jiménez Santiago / Fotos

Cuando compro un boleto para viajar siempre me cercioro que los dos lugares no estén ocupados, así, sí nadie compra el lugar de alado me voy algo cómodo (en los autobuses nunca irás cómodo) pero para mi mala fortuna no siempre es así y ya son varias las veces en que me toca compartir el viaje con algún desconocido. Siempre compro el lugar que da a la ventanilla, así me puedo dormir recargando mi cabeza en la ventana, no como en otra ocasión en que desperté recargado en los hombros de un hombre de dudosa preferencia sexual.
En la terminal de Chetumal antes de abordar el autobús el chofer me pidió el boleto para cotejar su lista de pasajeros, al ver la lista noté que el lugar de alado donde me sentaría estaba ocupado, al ver la fila de personas a mi alrededor note tres bellas chicas, un persona de inmensas proporciones anatómicas, varios tipos y dos viejecitas. Cuando ocupé mi lugar rogué a Dios que una de las bellas chicas se sentará a mi lado, aunque no sé porque rogaba si soy un “retardado social”, es decir, nunca les busco plática a desconocidos ni a desconocidas, creo que prefería a cualquier persona menos al gordo de la fila.

La mayoría de los lugares ya estaban ocupados, excepto dos lugares, el que estaba a mi lado y el de atrás, una de las chicas se aproximaba a mi lugar con boleto en mano, dirigiendo la mirada a la parte de arriba donde están los números de asientos, intercalaba la mirada entre el número de arriba y su boleto, puso su mochila en los porta-equipajes y sentó a mi lado. Suspiré aliviado.
Escuché una voz que le decía a la chica de mi lado que estaba en el lugar equivocado, dirigí la mirada hacia la voz y era el gordo, diantres, la chica se dio cuenta del error y cambió de lugar, el gordo se sentó a mi lado casi empujándome hacia la ventanilla, yo no podía mover lo brazos ya que había ocupado todo su asiento y parte del mío. Me acomodé lo más que pude a la ventanilla y lejos del gordo para que pudiera dormir tranquilo, orando a Dios que el gordo se bajará en la próxima terminal para no tener que soportarlo durante las seis horas que tardaría mi viaje.
Entonces comenzó el estúpido ritual de entablar conversación. –Hola ¿A dónde vas?- A Cancún. Al no recibir la obligatoria pregunta, ¿y tú?, decidió continuar con: -¿De vacaciones?- No, de trabajo, contesté con evidente molestia y desdén, volteando la cara hacia la ventanilla mientras cerraba los ojos. Entendió el mensaje y no volvió a preguntar nada más durante el viaje.

Un sonido me despertó, era una canción en pasito duranguense, creí que estaba en una de mis pesadillas en las que siempre estoy frente a una cámara bailando con unas botas enormes mientras “Capaz de la Sierra” destroza una canción de Fito Páez, pero no era una pesadilla, mi compañero de asiento había encendido el celular para deleitar su fino oído con las melodías del pasito duranguense, no dije nada, sólo deseaba que el autobús se volteará y que todos se salvarán excepto el gordo amante del pasito, por alguna razón Dios no me escuchó ese día. Tenía miedo de decirle que callara su celular, no sea que se enojara y en un movimiento me oprimiera contra la ventanilla dejándome estampado como calcomanía. Por fortuna se le descargó el celular.
Llegamos a la primera terminal y bajó, suspiré aliviado, pero no me tardó mucho la alegría, él sólo había bajado a comprar algo así que volvió a mi lado con varias bolsas de frituras y demás cosas que compró en la tienda de la terminal, casi me da una embolia del coraje, no tuve más remedio que bloquearme e intentar dormir hasta que llegué a mi destino.

Ya en la terminal mi ocupación fue despertar al gordo quien se había dormido y no se despertaba aun y cuando el chofer anunció por el altavoz que ya estábamos en Cancún, le di un codazo para justificarme mientras trataba de despertarlo, no se inmutó así intenté pasar, en el intento quedé atrapado entre el asiento de adelante y las piernas de él, en eso se despertó, un miedo se apoderó de mi, ahora si me va a matar, pensé, sólo movió su pierna y quedé libre, bajé, recogí mi equipaje y me alejé lo más que pude de él.

Tomé un taxi y me fui a dormir.